martes, 28 de febrero de 2012

Prólogo

(Toda esta historia cuenta con un reparto muy peculiar, ya que será protagonizada por mi grupo de amigos. Si no eres de este, seguramente no te agrade tanto como debería. Toda esta sucesión de textos está basada en el anime llamado "Bokurano". ¡IMPORTANTE! Cuando veáis "Banda sonora" es un enlace, dadle click con la rueda del ratón para abrirlo en otra ventana para escuchar la música con la que fue escrita cada tramo de la historia.)


[BANDA SONORA 1: PRÓLOGO Y EPÍLOGO]


La casa era modesta pero bonita, y cuatro de los cinco integrantes de la familia vivían en ella. Todos menos el primogénito, que se había marchado a estudiar fuera de la ciudad.

-Queremos oír esa historia.

-Sí, ¡Queremos oírla otra vez!-Los dos niños, Daniel y David que pasaban sus días peleándose, parecían ponerse de acuerdo en algo de vez en cuando.

-¿De verdad queréis que os cuente ese capítulo de mi vida otra vez?-Dijo la voz anciana que ellos buscaban. Se llevó la mano temblorosa a la boca, disponiéndose a relatar las memorias de un periodo  temporal que, tal vez, quedaba demasiado lejos.-He vivido mucho tiempo, no es lo único que os podría explicar.

-¡Pero es lo que nosotros queremos oír!-Gritó Daniel.

-Sí, eso.-Dijo David, un poco más calmado, sentándose en la alfombra.

-Muy bien. Será mejor que le pidáis a mamá o a papá algo de comer, porque no me gusta dejar esta historia a la mitad. ¿No? Bueno, pues que al menos estén prevenidos.-A aquella persona se le cristalizaron los ojos ligeramente, mientras los recuerdos fluían por su mente.-Prestad atención. Porque lo que os voy a contar es real. Ocurrió cuando yo era joven. Os contaré como nos vimos en algo que nos era demasiado grande. Como nos sobrepusimos a ello. Como luchamos juntos.Y... Os contaré como ganamos a un precio muy alto.



Valzoak Presenta:
DORKURANO ~

El sol se filtraba entre las nubes, cosiendo las últimas puntadas de la noche para darle paso al día. Sería un amanecer como cualquier otro para los habitantes de la sierra de Madrid si un robot de 600 metros no estuviese a contraluz. A una distancia prudencial de él, la gente se agolpaba para contemplarle. Lo lógico hubiese sido, en una situación así, que la sorpresa fuera algo mayoritario. Pero todos observaban con una mezcla de solemnidad, esperanza y miedo. 

En el interior de aquél robot, había una sala en forma de esfera. En aquél momento, las paredes eran de un color marrón claro, y estaba tenuemente iluminada; pero Zak, el chico que permanecía dentro de aquél habitáculo sabía que todo se volvería transparente dentro de poco, solo para el, y que podría ver todo lo que en el exterior le aguardaba. Dispuestas en círculo, quince sillas de diferentes tipos y materiales, eran lo único que adornaba el lugar. Quince sillas vacías. Una por cada uno de los pilotos que habían muerto en esa sala.

-Fye, Jake, Maru... Fires...-Su intención era repasar todos los nombres de sus amigos. De los dueños de cada una de esas sillas vacías. Pero, mientras acariciaba en silencio la que fue propiedad de Lita el cielo comenzó a zumbar. Y la cabina se hizo transparente.-Ya era hora.-Un resplandor que cegaba a quien lo miraba directamente, apareció de la nada, marcando que un robot de similar tamaño al de Zak se estaba materializando frente a el. Lentamente. 

En silencio lo observo, comprobando lo parecido que era este modelo al que el mismo pilotaba. Se ajustó las gafas y sonrío y con picardía, solo para ocultar el miedo que tenía en aquél momento. 

-¿Qué sentisteis en este momento?-Se sentó en la única silla que aguardaba dueño, la suya, esperando con dignidad a que su rival terminase de transportarse.-¿Tuvisteis miedo?-Cerraba y abría el puño todo lo rápido que podía, pensando que así engrasaría sus articulaciones.

En el exterior del robot la gente que se había agolpado para ver la lucha señalaba al recién llegado. Todo el mundo sintió de pronto un intenso pavor, como si cada integrante del globo, súbitamente, hubiese sufrido una traición. "Solo tiene una luz en la cabina.". Pero Zak no mostró sorpresa ante este echo. Al fin y al cabo, su propio robot también tenía una única luz. 

-Jake. Tal vez fuiste el más sabio de todos nosotros.-Sus palabras en voz alta se dirigían a sus difuntos compañeros, en la adrenalina del momento le gustaba pensar que ellos, en algún lugar, podrían oírle.-Pero te equivocaste en algo. Dijiste que esta era una batalla que no tenía vencedor, que solo iba a perder gente. Y yo voy a vencer.-El otro robot tomó la iniciativa, y Zak no tardó en reaccionar. El golpe era tan torpe como la finta, ninguno de los dos oponentes había controlado nunca algo así. Pero por experiencia sabían que no tardarían en hacerlo de un modo decente.-Aún hay algo que puedo hacer.


Aunque-Dijo la anciana voz, otra vez.-Puede que este no sea el mejor punto para empezar la historia. Creo que lo haré desde el principio.